Editorial
por Miquel Bassols


Suponen bien: ¡Mi bandeja de entrada de Mail está que arde! Como era de esperar, una vez declarado "El Debate Venezuela", hemos recibido durante estos días un alud de mensajes: muchos celebran el debate, algunos otros están alarmados porque se haya abierto, unos lo consideran precipitado, hasta inoportuno, otros que llega tarde, otros más hacen un esfuerzo de conceptualización a partir de una experiencia que les parece difícil de elaborar, incluso traumática. Por supuesto, hay también los mensajes… que no recibimos —¿todavía?—, seguramente tan interesantes como los otros.
Todos los que he recibido están de acuerdo, sin embargo, en al menos dos puntos: